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CORRIENDO EN EL AMANECER GRANADINO

  Aún no ha amanecido cuando salgo trotando por el claustro fresco del enclave medieval y granadino de los monjes-soldados mercedarios calzados, después de atravesar la puerta Elvira me adentro en el Albaicín, en la Granada musulmana. Asciendo por la cuesta de Abarqueros, donde ya mis músculos se tensan y mi corazón y pulmones empiezan a protestar. Cuando alcanzo la calle empedrada del Zenete, mi cuerpo ha calentado y la altura de la calle y su leve desnivel paralelo a la ladera permiten que, mientras disfruto de la vista sobre el centro de Granada, alcance la cuesta de Marañas. Tras el respiro de la bajada, me adentro en la calle de San Juan de los Reyes. Su leve pero continua pendiente me obliga a ralentizar el ritmo, y así poder ver fugazmente la Alhambra a medida que voy pasando a la altura de los callejones estrechísimos de Zafra, Gloria, Santísimo y Candil. Traspaso el arco de San Juan de los Reyes y caigo en la cuesta del Chapiz, cuya pendiente me obliga a frenar. Cientos de...

LA IMPORTANCIA DE SER NAZARENO.

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Estamos inmersos en una sociedad de bienestar, donde denostamos el espíritu de sacrificio, la abnegación, el anonimato… y sin embargo exaltamos el protagonismo, las apariencias y la fama. Los nazarenos son depositarios de valores morales que van más allá de la religión, pero que están íntimamente unidos a ella. Junto al espíritu de sacrificio, la abnegación o el anonimato, transmiten otros valores como la humildad, la paciencia y la obediencia. En Guadalcanal, los nazarenos comenzaron a tener importancia en los años cincuenta del siglo pasado, cuando las hermandades decidieron que para ir en las procesiones era obligatorio vestir la túnica de nazareno. Antes de esto, la gran mayoría de hermanos y devotos acompañaban de paisano, con más o menos orden, a las imágenes a lo largo del recorrido mezclándose con nazarenos de distintos colores. Las hermandades, según el Código de Derecho Canónico son: “asociaciones públicas de la Iglesia Católica, erigidas por la autoridad eclesiástica c...
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    GONZALO GARCÍA ZORRO , GUADALCANALENSE, CONQUISTADOR, FUNDADOR Y ALCALDE DE BOGOTÁ (COLOMBIA) Y GONZALO GARCIA ZORRO , CLÉRIGO, PRESBÍTERO, MAESTRO DE CAPILLA DE LA CATEDRAL DE BOGOTÁ Y PRIMER MÚSICO COLOMBIANO.               Tal y como sucedió con otras familias de conquistadores que partieron de Guadalcanal en el siglo XVI [1] , encontramos personas con nombres y apellidos similares. En esta ocasión son padre e hijo, mismo nombre, pero diferentes caminos.               El primer Gonzalo García Zorro nació en Guadalcanal en 1500, hijo de Diego Alonso Zorro y de Teresa González de Sancha, tenía un hermano y una hermana. Siendo muy joven se enroló en los ejércitos de Carlos I (rey de España entre 1516 y 1556). Años después, en 1534 embarcó con la expedición del adelantado Gonzalo Jiménez de Quesada al Reino de Nueva Granada (actual Colombia). ...
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  HERNÁN GONZÁLEZ REMUSGO DE LA TORRE Y HERNÁN GONZÁLEZ DE LA TORRE. GUADALCANALENSES, CONQUISTADORES, PACIFICADORES Y REGIDORES DE LA CIUDAD DE LIMA (PERÚ).   Revista de Feria de Guadalcanal 2021                 El fenómeno migratorio a las Indias (Sudamérica), que nuestro pueblo experimentó en el siglo XVI, estaba relacionado con el ámbito familiar. De los 315 guadalcanalenses que emigraron durante el siglo XVI, 166 lo hicieron en grupos familiares [1] .               En una de estas familias de Guadalcanal, podemos destacar a Hernán González Remusgo de la Torre y a su sobrino, de mismo nombre, Hernán González de la Torre . Ambos conquistadores y pacificadores del Perú. Esta similitud de nombres y la parquedad de los documentos de la época, origina que ambos individuos sean confundidos e incluso tomados, en ocasiones, como la misma persona. ...

NAZARENAS DE GUADALCANAL.

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NAZARENAS DE GUADALCANAL.                                                                                           Revista de Semana Santa de Guadalcanal 2021 “A nuestras mujeres, madres, hijas, hermanas…que ent r e aromas de gañotes y túnicas recién planchadas, nos cogen de la mano, hacen la procesión y tiran de nosotros en el recorrido de la vida”. Los de mi generación crecimos agarrados de la mano de nuestras madres, hermanas y primas para salir de nazareno, junto al resto de la familia. Desde el inicio de la década de los sesenta, en Guadalcanal, a las mujeres se les permitió de forma pública vestir la túnica de su hermandad. Hasta los años cincuenta del siglo pasado el número de nazarenos, en nuestras hermandades, era mínimo y todos los nazarenos de to...