NUESTRO PADRE JESÚS VERSUS PADRE JESÚS.
NUESTRO PADRE JESÚS VERSUS PADRE JESÚS.
En
apariencia puede parecer un tema baladí; en el fondo, si lo analizamos, no lo
es. La denominación de Nuestro Padre
Jesús o Nuestro Padre Jesús Nazareno a
las imágenes que representan a nuestro Señor con la cruz a cuestas, comenzó a
utilizarse después del siglo XVII. Las corporaciones nazarenas más antiguas del
siglo XVI no la incluyen ni en su denominación, ni en reglas ni estatutos.
En
las primitivas reglas de 1570 de la hermandad del Gran Poder de Sevilla, por
ejemplo, aparece “al medio lleven un
Cristo con su cruz a cuestas que se titule Jesús Nazareno del Gran Poder
Santísimo”[1],
no aparece ni la denominación Nuestro
ni Padre. En Guadalcanal, en el
Catastro Eclesiástico del Marqués de la Ensenada de 1755, nuestra hermandad del
Nazareno aparece como Cofradía de Jesús
Nazareno de la Parroquia de San Sebastián[2],
tampoco vemos las denominaciones de Nuestro
ni de Padre.
Es
después del Concilio de Trento en 1563, cuando comienzan a proliferar las
hermandades y posiblemente la primera hermandad que otorgue el título de Nuestro Padre Jesús, sea la Hermandad
del Nazareno de Sanlúcar de Barrameda en sus primeras reglas de 1656[3]. Las numerosas hermandades
y cofradías que se crean y que tienen como titular a Jesús el Nazareno con la
Cruz a cuestas, comienzan a denominarse de Nuestro Padre Jesús.
Por
toda la geografía española, pero sobre todo en Andalucía, existen numerosas
hermandades y cofradías que adoptan este tratamiento para sus titulares, tan
solo en Sevilla y provincia podemos nombrar algunas de ellas, como muestra:
·
Pontificia, Real e Ilustre Archicofradía de Nuestro
Padre Jesús Nazareno (La O)—Sevilla
·
Pontificia y Real Hermandad de Nuestro
Padre Jesús del Gran Poder—Sevilla
·
Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nuestro
Padre Jesús del Gran Poder—Dos Hermanas
·
Venerable Hermandad y Cofradía de Nuestro
Padre Jesús Nazareno—La Puebla de Cazalla.
·
Hermandad de Nuestro Padre Jesús
Nazareno—La Algaba.
·
Hermandad de Nuestro Padre Jesús
Nazareno—Constantina.
·
Hermandad de Nuestro Padre Jesús
Nazareno—Osuna.
·
Hermandad de Nuestro Padre Jesús
Nazareno—Marchena.
·
Real y Franciscana Hermandad y Archicofradía
de Nuestro Padre Jesús Nazareno—Paradas.
·
Humilde y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nuestro
Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras—Sevilla.
·
Hermandad de Nuestro Padre Jesús
Nazareno—Alcalá de Guadaíra.
·
Hermandad de Nuestro Padre Jesús
Nazareno—Marinaleda.
·
Hermandad de Nuestro Padre Jesús
Nazareno—Herrera.
·
…
Este
tratamiento a nuestros Cristos crucíferos muy presente, como hemos visto, en la
secularizada cultura religiosa popular de nuestras hermandades, no es
totalmente aceptada por algunos sectores de la Iglesia. Incluso en el año 2017,
en el transcurso de una homilía, un Obispo insinuó que esta denominación
debería ser erradicada de las hermandades, por ser teológicamente incorrecta. Y
en efecto, en el dogma central de la Iglesia sobre la naturaleza divina, Dios
es un ser único que existe como tres personas diferentes: Padre, Hijo y Espíritu
Santo. Y Jesús en el misterio de la Santísima Trinidad está considerado como el
Hijo de Dios, eludiendo cualquier referencia paternal.
Pero
no es esta la cuestión que se plantea en este alegato. Aunque está claro que en
nuestra popular cultura religiosa nos dirigimos a Jesús como (Nuestro) Padre
Jesús, ello no debe llevarnos a confundir a Jesús con Dios, aunque el Misterio
de la Santísima Trinidad lo considera un ser único junto al Espíritu Santo.
Una
vez aceptado este argumento. ¿Es más apropiado dirigirse a Jesús como Nuestro Padre Jesús o como Padre Jesús?
Tal
y como hemos visto el tratamiento de Nuestro Padre Jesús es el que
aparece en la denominación oficial de las hermandades y cofradías. Es más
formal, correcto, solemne y respetuoso. Al incluir en este tratamiento el
adjetivo posesivo “nuestro”, estamos además indicando que la relación de
paternidad es compartida por los miembros de una comunidad, que puede ser
entendida como la hermandad, la diócesis, la Iglesia o incluso toda la
humanidad.
Por
otra parte, el tratamiento de Padre Jesús, es una forma abreviada,
menos formal, más coloquial, y que denota más familiaridad y cercanía. Podría
estar relacionado con la devoción más personal. Es, quizás, menos preciso
puesto que al prescindir del “nuestro”, pierde
ese sentimiento
de pertenencia compartida entre los
hermanos, fieles, y devotos de la imagen que veneran.
Rafael Ángel Rivero del Castillo
Sevilla, octubre de 2025
[1] Pontificia y Real Hermandad
y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima
del Mayor Dolor y Traspaso. Sus reglas de 1570 (ed. de E. Mira Caballos),
Sevilla, 2004, 70.
[2] Catastro del Marqués de
la Ensenada. Eclesiástico. Tomo II. Parroquia de San Sebastián (1755-1761).
[3] La Hermandad del Nazareno de Sanlúcar de Barrameda. Historia y arte, Sanlúcar de Barrameda, 1998, 159.

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